El gasto fiscal sigue mostrando resultados inquietantes, pues el llamado gasto corriente no financiero continúa incrementándose más que el destinado a la inversión, y en el caso de los gobiernos regionales se registra incluso una caída, pese a todos los recursos de que disponen.
Por eso ya más de un analista económico comienza a estimar un superávit fiscal para este año, pese a que inicialmente el MEF proyectaba un déficit.
Gestión 02 / Abril / 2007